Pese a que resulta complicado obtener fotografías de calidad, pues escribo mientras veo la alfombra roja por la televisión, espero cumplir mi intento de publicar esta entrada lo antes posible. Siempre tiene que haber de todo... pero yo prefiero quedarme con lo bueno o, al menos, con lo más interesante. Y, como no podía ser de otro modo, comenzamos con ella:
El nivel de la alfombra roja de los Goya siempre es elevado, pero es una verdad universal que nadie puede hacerle sombra a la todopoderosa
Nieves Álvarez. Un año más, la modelo y presentadora de
Flash Moda ha demostrado que el glamour es dos veces más sublime si va de la mano del riesgo y del dramatismo, pues muy pocas podrían haberse enfundado con éxito en este diseño de
Georges Chakra. No tengo palabras para expresar lo espectacular que está, pues detalles como el original escote o la espléndida caída llameante me han dejado mudo (y mira que es difícil...). Con un recogido clásico y un maquillaje muy luminoso, Nieves ponía punto y final a este look. Otro golpe maestro de Víctor Blanco.
Resulta complicado completar la elección de nuestro top 3, así que me he decantado por dos estilismos radicalmente distintos pero igualmente perfectos. La siempre impecable
Juana Acosta ha apostado por un
custom made de
Isabel Basaldúa que refleja a la perfección el sabor del
Old Hollywood. Las joyas a base de brillantes y el clutch con detalles perlados completan este look para el recuerdo. Nuestra tercera elegida es la actriz
Marta Hazas, compañera de la anterior en la serie
Velvet, quien cayó rendida a los pies de un precioso
ball gown firmado por
Carolina Herrera. De nuevo, la clave de la victoria se encuentra en los detalles, pues las originales aplicaciones aportan un toque muy actual a esta silueta tan clásica.
Si os digo la verdad, no me costaría nada formar un top 5, pues nuestras dos siguientes protagonistas también nos han regalado dos apuestas de escándalo.
Goya Toledo suele decantarse habitualmente por
Carolina Herrera (cuando no luce Elie Saab), pero pocas veces nos ofrece una imagen tan refrescante. Personalmente, creo que el corte de este vestido le sentaba de maravilla y, para mí, ha sido uno de los estampados florales más bonitos de la noche (tendencia vista hasta la saciedad). Quien sí ha confiado en
Elie Saab es la estilosa
Silvia Abascal, pues ella y su estilista Víctor Blanco son unos enamorados del preciosismo de las aplicaciones y de las favorecedoras siluetas de este
couturier libanés.
Como es costumbre, el color blanco se ha convertido en una de las elecciones más vistas sobre la alfombra roja. Pero pocas lo han lucido con la originalidad de
Inma Cuesta, pues la protagonista de
La novia ha acertado al decantarse por el eclecticismo de este modelo de
Teresa Helbig, que mezcla con extrema gracia elementos tan dispares como las mangas abullonadas o el cuello Peter Pan. Mucho más minimalista veíamos a
Paz Vega, con un vestido de
Calvin Klein que probablemente no recordaremos dentro de unas horas. Otra de las reinas blancas de la noche ha sido
Aura Garrido, mucho más sobria de lo habitual, quien apostaba por el clasicismo de este diseño de
Pronovias con escote asimétrico.
La intérprete
Macarena Gómez siempre arriesga y por ello suele figurar entre mis favoritas... pero admito que esta noche, sin estar entre las peores, no he llegado a conectar con su look. Tengo muy claro que si alguien podía defender esta propuesta de
Teresa Helbig con capa y detalles brocados y cristalinos era ella, pero el esperpéntico peinado no ayuda precisamente a que el look llegue a buen puerto. Por su parte,
Leticia Dolera volvía a confiar en la dulzura de
Dolores Promesas, enfundándose en un diseño en color rosa empolvado con finos detalles en cristal. Menos nos ha gustado
Bárbara Lennie, pues consideramos que la silueta de su
Jorge Acuña no termina de resultar favorecedora en la zona del abdomen y la cadera.
Inma Cuesta parte como favorita en la categoría de Mejor Actriz, pero nuestras dos siguientes protagonistas no están dispuestas a ponerle las cosas fáciles.
Natalia de Molina suele ser un valor seguro sobre la alfombra roja y esta vez ha vuelto a cumplir con nuestras expectativas, pues este vestido de
Georges Hobeika Couture cuajado de relieves florales era una preciosidad visto en persona (lástima que no se vea tan bien en las fotografías). Otra de las más esperadas sobre la alfombra roja era
Penélope Cruz, quien llegaba pisando fuerte con este
custom made de
Versace. Quizás peque de conservadora, pero al menos va correcta.
Actualización: A petición de dos lectoras, añado dos estilismos que no tuve ocasión de ver hasta horas después de la publicación de esta entrada.
Amaia Salamanca estaba guapísima con un vestido en color rosa empolvado de
Pronovias, diseño que destaca por el escote de la espalda con adornos en pedrería. Lo más criticado de su estilismo fue su cartera de mano, aunque debo confesar que a mí me encanta. Menos entusiasmo me causaron
Belén López y su vestido de
The Name Concept... creo que la idea era muy buena y me encanta su originalidad, pero el punto de conjunción entre la capa y el vestido termina por crear un efecto algo amorfo en la zona del
bustier.
Finalmente, aunque me había propuesto quedarme solamente con la parte positiva... pues sí, creo que echaremos un vistazo a las decepciones más sonadas de la noche:
Por muy estrella internacional que sea y por mucho que la hayan puesto por las nubes en RTVE, creo firmemente que
Juliette Binoche y este vestido de
Loewe son lo más pasado que he visto en años. Escote demasiado profundo, brillos horripilantes, bajo con plumas (más) brillantes... ¿alguien da más? Tampoco nos ha convencido
Úrsula Corberó, quien se ponía varios años encima de la mano de este diseño en terciopelo oscuro con exagerada abertura de
Teresa Helbig. Mi decepción más personal ha sido
Luisa Gavasa, quien ha vuelto a confiar en
Ulises Mérida pero no ha logrado repetir el impacto que me causó en los Feroz. Sabiéndose ganadora, no creo que esta sea la elección más adecuada.
Los azules suelen ser garantía de éxito en la alfombra roja, pero esta vez las intérpretes que lo han lucido no han salido precisamente victoriosas.
Clara Lago apostaba por un vestido en corte Diana con efecto acuoso de
Georges Chakra que no nos dice nada. Eso sí, mucho peor era la inspiración oriental (de los chinos) que protagonizaba el diseño por el tobillo de
The 2nd Skin Co. en el que se ha enfundado
Verónica Sánchez. Cerramos nuestro repaso con
María León y un incomprensible vestido de
Leandro Cano... ¿Qué genio ha pensado que un vestido cerrado de señora mayor con estampado paisajístico podía funcionar? Pregunto.
De momento, estos han sido los estilismos más interesantes que he visto, aunque puede que la entrada sufra alguna actualización en las próximas horas. ¿Qué look os ha gustado más? ¿Creéis que han funcionado mejor las firmas nacionales o las internacionales? Os cedo la palabra mientras disfruto de la gala.
O.