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martes, 20 de diciembre de 2016

Estilismos de series: Las Galerías Velvet cierran sus puertas ("Velvet")


¡Buenos días! Junto con mi enésima disculpa respecto al escaso tiempo del que dispongo para publicar, hoy os traigo una entrada dedicada a una de mis series favoritas de los últimos años. Estoy hablando de Velvet, ficción televisiva que llega a su final compuesto por un especial (Velvet: el final no está escrito) que se emitirá esta noche y el último capítulo, del que disfrutaremos mañana:


Y durante estas cuatro temporadas el personaje protagonista sin lugar a dudas ha sido el de Ana Ribera (Paula Echevarría), quien comenzó como costurera del taller de las galerías y se convirtió en diseñadora de proyección internacional. Más allá de su bondad, poco queda de la chica inocente con coleta que fue Ana en sus inicios, viéndose en ella un cambio de actitud con el cual ha ganado en seguridad (y, de paso, en estilo). Nos encanta el peinado a lo garçon que luce en esta última temporada, siempre acompañado de prendas de austero corte y de colores planos que realzan su elegancia natural. Guantes y tocados son sus must have en accesorios.


Pero he de confesar que mis dos personajes favoritos se encuentran entre el vasto repertorio de secundarios que podemos encontrar en la ficción, cortados con patrones exquisitamente variopintos. Uno de ellos es Patricia Márquez (Miriam Giovanelli), apodada por mí en sus orígenes como "la arpía rubia oxigenada"... malvada en apariencia, pero con inseguridades y gran complejidad bajo esa coraza. Patricia, que se ha transformado de niña bien caprichosa a mujer de negocios no menos caprichosa, siempre ha destacado por sus vestidos de corte ultrafemenino y sus vistosas joyas.


Diametralmente opuesto es mi otro personaje favorito, pues Rita Montesinos (Cecilia Freire) es la encarnación de la ternura y del buen corazón. Ostentando el título de mejor amiga de Ana, la costurera más dicharachera y despistada de las galerías se ha ganado nuestro cariño, en especial por su dura lucha contra el cáncer de mama a lo largo de esta última entrega. Cecilia Freire nos regala aquí una de las mejores interpretaciones en la historia reciente de la televisión, premiada con un Ondas que me hizo emocionarme tras reír, llorar y sentir con su personaje.


Otro personaje digno de mención es el de Clara Montesinos (Marta Hazas), hermana de Rita. Lejos de la personalidad de su hermana, Clara es una mujer segura de sí misma (en apariencia, al menos) que consigue su objetivo de convertirse en secretaria de dirección. Siempre a la última moda, con vestidos de sugerentes siluetas y pionera en lucir pantalones para sus looks de oficina, la superficialidad que proyecta se ve derrumbada por su historia de amor con Mateo, probablemente la más interesante de la serie. En su caso, los cinturones y los adornos para el cabello son fundamentales.


Y no acabaríamos nunca si quisiésemos enumerar todos los personajes secundarios que conforman el rico reparto de la serie... Por nombrar algunos, son de obligada mención la siempre regia Doña Blanca (Aitana Sánchez-Gijón) o las retorcidas Cristina Otegui (Manuela Velasco) y Bárbara de Senillosa (Amaia Salamanca). Han pasado también por la serie personajes como el de la resentida Gloria Campos (Natalia Millán), la liberal Sara Ortega (Juana Acosta) o la entrañable Doña Petra (Concha Velasco), todos ellos interpretados por grandísimas actrices de nuestro país.


No menos privilegiado es el elenco masculino, pues al lado del protagonista Alberto Márquez (Miguel Ángel Silvestre) encontramos a su amigo del alma Mateo o al insigne a la par que excéntricamente delicioso diseñador Raúl de la Riva (Asier Etxeandía). Genial también el tío de Ana, Don Emilio (José Sacristán), así como algunos de los villanos masculinos de la serie, como Carlos (Peter Vives) o Enrique Otegui (Diego Martín). Mención especial merecen los primos Infantes, Pedro (Adrián Lastra) y Jonás (Llorenç González), responsables de los momentos más divertidos de las tramas.


¿Y qué seria Velvet sin las bodas? Las tenemos felices como la de Rita y Pedro, frustradas como la de Ana y Carlos, secretas (y con ruptura misteriosa) como la de Clara y Mateo o de conveniencia como la de Patricia y Valentín... Pero nos falta la principal, esto es, la boda entre los dos protagonistas. ¿Terminarán Ana y Alberto pasando felizmente por el altar? Parece que a la costurera y al empresario les espera un feliz desenlace, pero tendremos que aguardar hasta mañana para confirmarlo.

¿Habéis seguido la serie a lo largo de estos años? ¿Cuál de los personajes os gusta más? ¿Qué desenlace esperáis ver mañana? Con intriga hasta el final e interpretaciones dignas de ser premiadas (sin olvidar la joya de vestuario), es evidente que la noche promete...

O.

sábado, 6 de febrero de 2016

La alfombra roja de los Premios Goya 2016


Pese a que resulta complicado obtener fotografías de calidad, pues escribo mientras veo la alfombra roja por la televisión, espero cumplir mi intento de publicar esta entrada lo antes posible. Siempre tiene que haber de todo... pero yo prefiero quedarme con lo bueno o, al menos, con lo más interesante. Y, como no podía ser de otro modo, comenzamos con ella:


El nivel de la alfombra roja de los Goya siempre es elevado, pero es una verdad universal que nadie puede hacerle sombra a la todopoderosa Nieves Álvarez. Un año más, la modelo y presentadora de Flash Moda ha demostrado que el glamour es dos veces más sublime si va de la mano del riesgo y del dramatismo, pues muy pocas podrían haberse enfundado con éxito en este diseño de Georges Chakra. No tengo palabras para expresar lo espectacular que está, pues detalles como el original escote o la espléndida caída llameante me han dejado mudo (y mira que es difícil...). Con un recogido clásico y un maquillaje muy luminoso, Nieves ponía punto y final a este look. Otro golpe maestro de Víctor Blanco.


Resulta complicado completar la elección de nuestro top 3, así que me he decantado por dos estilismos radicalmente distintos pero igualmente perfectos. La siempre impecable Juana Acosta ha apostado por un custom made de Isabel Basaldúa que refleja a la perfección el sabor del Old Hollywood. Las joyas a base de brillantes y el clutch con detalles perlados completan este look para el recuerdo. Nuestra tercera elegida es la actriz Marta Hazas, compañera de la anterior en la serie Velvet, quien cayó rendida a los pies de un precioso ball gown firmado por Carolina Herrera. De nuevo, la clave de la victoria se encuentra en los detalles, pues las originales aplicaciones aportan un toque muy actual a esta silueta tan clásica.


Si os digo la verdad, no me costaría nada formar un top 5, pues nuestras dos siguientes protagonistas también nos han regalado dos apuestas de escándalo. Goya Toledo suele decantarse habitualmente por Carolina Herrera (cuando no luce Elie Saab), pero pocas veces nos ofrece una imagen tan refrescante. Personalmente, creo que el corte de este vestido le sentaba de maravilla y, para mí, ha sido uno de los estampados florales más bonitos de la noche (tendencia vista hasta la saciedad). Quien sí ha confiado en Elie Saab es la estilosa Silvia Abascal, pues ella y su estilista Víctor Blanco son unos enamorados del preciosismo de las aplicaciones y de las favorecedoras siluetas de este couturier libanés.


Como es costumbre, el color blanco se ha convertido en una de las elecciones más vistas sobre la alfombra roja. Pero pocas lo han lucido con la originalidad de Inma Cuesta, pues la protagonista de La novia ha acertado al decantarse por el eclecticismo de este modelo de Teresa Helbig, que mezcla con extrema gracia elementos tan dispares como las mangas abullonadas o el cuello Peter Pan. Mucho más minimalista veíamos a Paz Vega, con un vestido de Calvin Klein que probablemente no recordaremos dentro de unas horas. Otra de las reinas blancas de la noche ha sido Aura Garrido, mucho más sobria de lo habitual, quien apostaba por el clasicismo de este diseño de Pronovias con escote asimétrico.


La intérprete Macarena Gómez siempre arriesga y por ello suele figurar entre mis favoritas... pero admito que esta noche, sin estar entre las peores, no he llegado a conectar con su look. Tengo muy claro que si alguien podía defender esta propuesta de Teresa Helbig con capa y detalles brocados y cristalinos era ella, pero el esperpéntico peinado no ayuda precisamente a que el look llegue a buen puerto. Por su parte, Leticia Dolera volvía a confiar en la dulzura de Dolores Promesas, enfundándose en un diseño en color rosa empolvado con finos detalles en cristal. Menos nos ha gustado Bárbara Lennie, pues consideramos que la silueta de su Jorge Acuña no termina de resultar favorecedora en la zona del abdomen y la cadera.


Inma Cuesta parte como favorita en la categoría de Mejor Actriz, pero nuestras dos siguientes protagonistas no están dispuestas a ponerle las cosas fáciles. Natalia de Molina suele ser un valor seguro sobre la alfombra roja y esta vez ha vuelto a cumplir con nuestras expectativas, pues este vestido de Georges Hobeika Couture cuajado de relieves florales era una preciosidad visto en persona (lástima que no se vea tan bien en las fotografías). Otra de las más esperadas sobre la alfombra roja era Penélope Cruz, quien llegaba pisando fuerte con este custom made de Versace. Quizás peque de conservadora, pero al menos va correcta.


Actualización: A petición de dos lectoras, añado dos estilismos que no tuve ocasión de ver hasta horas después de la publicación de esta entrada. Amaia Salamanca estaba guapísima con un vestido en color rosa empolvado de Pronovias, diseño que destaca por el escote de la espalda con adornos en pedrería. Lo más criticado de su estilismo fue su cartera de mano, aunque debo confesar que a mí me encanta. Menos entusiasmo me causaron Belén López y su vestido de The Name Concept... creo que la idea era muy buena y me encanta su originalidad, pero el punto de conjunción entre la capa y el vestido termina por crear un efecto algo amorfo en la zona del bustier.


Finalmente, aunque me había propuesto quedarme solamente con la parte positiva... pues sí, creo que echaremos un vistazo a las decepciones más sonadas de la noche:


Por muy estrella internacional que sea y por mucho que la hayan puesto por las nubes en RTVE, creo firmemente que Juliette Binoche y este vestido de Loewe son lo más pasado que he visto en años. Escote demasiado profundo, brillos horripilantes, bajo con plumas (más) brillantes... ¿alguien da más? Tampoco nos ha convencido Úrsula Corberó, quien se ponía varios años encima de la mano de este diseño en terciopelo oscuro con exagerada abertura de Teresa Helbig. Mi decepción más personal ha sido Luisa Gavasa, quien ha vuelto a confiar en Ulises Mérida pero no ha logrado repetir el impacto que me causó en los Feroz. Sabiéndose ganadora, no creo que esta sea la elección más adecuada.


Los azules suelen ser garantía de éxito en la alfombra roja, pero esta vez las intérpretes que lo han lucido no han salido precisamente victoriosas. Clara Lago apostaba por un vestido en corte Diana con efecto acuoso de Georges Chakra que no nos dice nada. Eso sí, mucho peor era la inspiración oriental (de los chinos) que protagonizaba el diseño por el tobillo de The 2nd Skin Co. en el que se ha enfundado Verónica Sánchez. Cerramos nuestro repaso con María León y un incomprensible vestido de Leandro Cano... ¿Qué genio ha pensado que un vestido cerrado de señora mayor con estampado paisajístico podía funcionar? Pregunto.

De momento, estos han sido los estilismos más interesantes que he visto, aunque puede que la entrada sufra alguna actualización en las próximas horas. ¿Qué look os ha gustado más? ¿Creéis que han funcionado mejor las firmas nacionales o las internacionales? Os cedo la palabra mientras disfruto de la gala.

O.

domingo, 23 de marzo de 2014

La segunda jornada del Festival de Málaga (Parte I)


Sinceramente, no esperaba que todas las jornadas del Festival de Málaga tuvieran el mismo nivelazo de alfombra roja que vimos en la ceremonia de inauguración, pero lo cierto es que anoche volvimos a encontrarnos con unos estilismos muy buenos tanto en calidad como en cantidad.

Para empezar, dedicamos una entrada a aquellos que, si bien no son malos, no nos terminan de convencer:




Mi decepción particular de la noche fue Marta Hazas, quien no logró convencerme con su diseño de la española Miriam Ocáriz. Es cierto que es una de las apuestas más arriesgadas que vimos anoche, pero no creo que este diseño de estética naif termine de funcionar en la práctica. Podríamos decir que de cintura para arriba me gusta el look, pues el mix de texturas que incluye el bustier es más que acertado, pero el estampado de la falda convierte este look en uno de los peores de la noche.




De todos los LBD que vimos anoche, solo pienso comentar dos. El primero de ellos lo llevaba Cristina Castaño, quien recurrió también a la diseñadora Miriam Ocáriz. Personalmente, me parece un estilismo demasiado serio y más que olvidable, pero debo admitir que el contraste que aportan sus peep-toes en color verde lima de Úrsula Mascaró consigue que me haya fijado en ella. No es un look malo, pero no está a la altura.




Lo mismo me ocurre con el otro LBD de la noche, el que llevaba Patricia Conde, firmado por Pucci. En este caso, la inspiración étnica de la parte superior lo hace algo más especial que el vestido anterior, pero tampoco creo que sea lo más adecuado para una velada de este tipo. Eso sí, la actriz y presentadora lo accesorizó de un modo magnífico al añadir una serie de pulseras, que completan el acabado boho del look. Genial también su look de belleza.




Y parece que la cosa iba de minivestidos, porque Ana Rujas recurrió también a uno de ellos, firmado en esta ocasión por la casa italiana Armani. Como suele ocurrir con los diseños de esta firma, sorprende el modo en que el corte asimétrico y el drapeado lateral logran articular una perfecta silueta a partir de un simple "trozo de tela". Por otra parte, sus sandalias en animal print de color marrón y verde, aportan un contraste más que interesante. Sin embargo, en la gala inaugural ya escogió un color que mimetizaba mucho con su tono de piel, por lo que le pedimos un cambio a la actriz.




No sé por qué, pero me parece que la pareja formada por Leonor Watling y su vestido de María Barros, en un precioso azul klein, no termina de encajar... En realidad, hay varios elementos como el largo por debajo de la rodilla (que acorta visualmente la estatura ya de por sí baja de la actriz), la manga larga demasiado holgada o los insulsos zapatos en nude que provocan que el look se desinfle por momentos. Además, este vestido pedía un recogido más sofisticado, y no una sencilla coleta.




Si en la primera jornada decidí ignorar el estilismo de Belén López, en esta segunda vamos a tenerla en cuenta por un motivo de peso: se atrevió con un vestido de Vicky Martín Berrocal. Pero aquí termina mi entusiasmo, porque los dramáticos volantes que se han convertido en la firma de la diseñadora no aparecen por ningún lado. En su defensa, diré que el vestido debía de ser más bonito en movimiento, pero sigue sin convencerme. Además, su clutch de Jimmy Choo es demasiado grande.

Hasta aquí nuestra primera entrada. Volvemos enseguida con las mejores de la noche. ¡Y esta vez también hay estilismos masculinos!

O.

sábado, 22 de marzo de 2014

La ceremonia inaugural del Festival de Málaga 2014 (Parte I)


Comenzamos nuestro repaso a la gala de inauguración del Festival de Málaga 2014, que se llevó a cabo anoche mismo. Y debo decir que el nivelazo de los estilismos fue espectacular, por lo que he decidido dividir los looks en dos entradas.

Para empezar, nos vamos con 6 estilismos que, si bien nos gustaron (unos más que otros), no están a la altura de los mejores de la noche. Como siempre, empezamos por lo peor para ir mejorando poco a poco:




No voy a decir que María Esteve fue la peor vestida porque actrices como Belén López iban tan horribles que ni siquiera voy a cometar sus looks... eso sí, fue mi decepción particular, para qué engañarnos. El problema principal no es suyo, sino del vestido de Armani que lleva, porque la superposición de tul (pese a su bonito color lavanda) es un clarísimo error que impide que nos guste el diseño. Además, las antiestéticas arrugas y la sensación de que el vestido se la ha "comido" a ella le hacen un flaco favor. Para mí, un no en toda regla.




María León iba impecable... sí, impecablemente aburrida. Porque este diseño en negro con bordados de Dolce & Gabbana lo hemos visto un montón de veces, sea con palabra de honor o con cuello cerrado y mangas, pero famosas como Julia Roberts o Leslie Mann (quien lo llevó exactamente igual en los Globos de Oro) ya lo han lucido. Y claro, con el nivel que hubo anoche, María se queda fuera de las mejores, pese a su eterna sonrisa.




"Lo que pudo ser y no fue", así calificaría yo la aparición de Verónica Echegui en la inauguración del Festival de Málaga. La actriz repitió con el diseñador Hervé L. Leroux tras el buen resultado del año pasado, y la verdad es que este año lucía un vestidazo en toda regla. Sin duda alguna, me encanta el pronunciado escote del diseño, así como el juego de cortes que vemos en los tirantes sobre la zona de los hombros. No obstante, una de las primeras lecciones que se da a una actriz sobre la alfombra roja es que con un vestido de corte sirena se debe posar de frente... porque, si posas de lado, acaba creándose el extraño efecto que veis en la fotografía. Y, como siempre digo, el vestido no lo es todo en un look.




Marta Hazas estaba guapa, porque ella lo es, pero la hemos visto algunas veces muchísimo mejor que anoche. La verdad es que, pese al bonito color azul celeste del vestido firmado por Jorge Vázquez, el acabado brillante y los reflejos de las lentejuelas no me terminan de encajar dentro del "cánon" de elegancia presente en la ceremonia de anoche. Además, si os fijáis en la cintura, creo que el vestido no termina de amoldarse bien al cuerpo, por lo que la falda pesa en exceso y, al caminar, parecía que iba arrastrando el vestido. Y, aunque me guste su look de belleza, creo que no habría podido escoger un clutch más fuera de lugar.


Pasamos ahora a dos estilismos que no merecen estar en esta entrada. Pero, aunque mejoran los anteriores, tampoco creo que deban estar entre los looks más perfectos de la noche:




Cristina Castaño acertó de lleno al decantarse por este diseño de Adolfo Domínguez, porque la inspiración clásica (que vemos en los plisados y en el escote Diana) junto al color verde menta son una combinación ganadora. Sin embargo, la actriz parece no haberse esforzado mucho en el acabado de su look, porque pienso que este vestido pedía a gritos un recogido (o, como poco, una melena ladeada). Y mi pregunta es: ¿se ha peinado? Además, si bien me encanta el contraste que aportan sus uñas, tampoco creo que los complementos en dorado fueran la mejor opción.




Y cerramos esta primera entrada con Andrea Guasch. Al verla, lo primero que pensé fue: "¡vaya con la chica Disney!" Porque no la había vuelto a ver desde aquella serie que veía mi hermana en Disney Chanel, y lo cierto es que la actriz me pareció más que acertada en su aparición de anoche. Su diseño en color azul noche de Ana Locking combina a la perfección la sofisticada elegancia que transmite la sensación de peso de la caída del vestido (esta vez en su justa medida y con los pliegues donde toca) con el corte más vanguardista de la parte superior del bustier, que nos deja ver unos paneles con bonitas aplicaciones sobre los hombros. Además, su recogido, fresco y juvenil, fue uno de los mejores de la noche.

En nada, volvemos con la segunda parte.

O.