Definitivamente, el principio del mes de abril no es mi época favorita del año. Este mismo lunes murió la gran actriz Chus Lampreave, la chica Almodóvar por excelencia (y de muchos otros directores: Ferreri, Berlanga, Armiñán, Trueba...). Y, cuando todavía no he tenido tiempo de reponerme, hoy se cumplen ya tres años de la muerte de otra de mis actrices favoritas: Sara Montiel.
Conocida por muchos como "la manchega universal", pues fue la primera actriz española en gozar de una amplia fama internacional, hoy dedicamos nuestra entrada a esta intérprete, genio y figura tanto dentro como fuera de la gran pantalla:
Aunque inició su carrera en territorio patrio con papeles en películas como Locura de amor (izquierda superior), pronto se marcharía a México, dispuesta a revolucionar la pujante industria cinematográfica de este país. Allí todos la conocerían como Sara Montiel, nombre artístico que siempre estuvo asociado a esta joven que no renegó de sus orígenes manchegos, bautizada con el nombre de María Antonia Alejandra Vicenta Elpidia Isidora Abad Fernández. De belleza inigualable y con gran desparpajo, la actriz catapultaría al éxito títulos como Furia roja, Cárcel de mujeres o Piel canela, filme rodado en Cuba que le permitió conocer a Ernest Hemingway.
Pero el reconocimiento internacional de la actriz llegaría con su salto a Hollywood, donde rodó las películas Veracruz (derecha superior), Serenade y Yuma, acreditada como Sarita Montiel. No obstante, antes del que sería su último rodaje en América, tuvo tiempo de volver a España para filmar El último cuplé (derecha inferior), una película de bajo presupuesto (hasta el punto de que algunos vestidos estaban confeccionados en papel) que la conduciría al anhelado reconocimiento en su país. Eso sí, de Hollywood se llevaría grandes amistades, siendo la última persona que se fotografió en público con James Dean (izquierda inferior) antes de su muerte.
Sería precisamente en El último cuplé donde los espectadores descubrirían las dotes como cantante de Sara Montiel, pues la falta de dinero para contratar a alguien que cantase por ella en los números musicales le permitieron desplegar esa voz grave y sensual que ella tenía, tan opuesta a la tradicional cantante con voz aguda y atiplada que representaba Imperio Argentina. Su momento musical más conocido es el mítico Fumando espero, que cantaba su personaje de María Luján en El último cuplé (derecha superior e inferior). Años después se haría habitual ver a la artista fumando habanos, costumbre que presumiblemente tomó de Ernest Hemingway.
Destinada a quedarse ya en las pantallas españolas hasta su retirada del cine en los años 70, Sara Montiel protagonizaría un gran número de éxitos de taquilla. Personajes como Soledad en La violetera (izquierda superior), Carmen en Carmen, la de ronda (izquierda centro), Sor Belén/ Magda en Pecado de amor (izquierda inferior) o la Bella Charito en La reina del Chantecler (derecha) llegarían para quedarse en la historia del cine de nuestro país. Con la llegada del destape, Sara decidiría abandonar el cine y continuar como cantante, llenando los teatros con sus espectáculos.
Pero Sara Montiel todavía tenía mucho que decir. Genio y figura hasta la sepultura, la manchega se convirtió en uno de los personajes más queridos del universo de la farándula, todo un ídolo de masas. Sus estilismos recargados y sus teatrillos en los platós con Marujita Díaz hicieron las delicias de los aficionados a la prensa del corazón, aunque en el fondo ambas artistas siempre estuvieron unidas por una sólida amistad. Su último gran trabajo fue el videoclip Absolutamente del grupo Fangoria, un impagable vídeo donde ella y Alaska se presentan como los iconos kitsch de la cultura pop que realmente son. Aquí ya era Saritíssima.
Os enseño algunas fotografías de su localidad natal, el pueblo manchego de Campo de Criptana, que tuve ocasión de visitar estas pasadas vacaciones. Aparte de su escultura (izquierda), que la eterniza como la Venus que realmente fue, uno de los conocidos molinos que inmortalizó Miguel de Cervantes en El Quijote alberga en su interior un museo dedicado a la artista. Recomiendo mucho la visita al museo, pues en su interior pueden verse desde algunos trajes que lució en sus actuaciones (derecha superior) hasta el piano de la famosa película El último cuplé (izquierda inferior).
Y no hay mejor manera de despedir la entrada (y la semana) que con una canción interpretada por Sara Montiel. De entre todas sus películas, yo me quedo con Carmen, la de Ronda y con esos Ojos verdes que le canta a su galán Maurice Ronet a través de una reja. Atención a su indumentaria goyesca, pues el filme se inspira en el contexto de la Guerra de la Independencia o Guerra del Francés (1808-1814).
¿Os gustan los clásicos del cine español tanto como a mí? Un saludo y que disfrutéis del fin de semana,
O.
¿Os gustan los clásicos del cine español tanto como a mí? Un saludo y que disfrutéis del fin de semana,
O.





