Un año más, la temporada de premios da inicio con la alfombra
El primer asalto de la temporada es para Amy Adams. Pese a que veremos algunos estilismos de riesgo a continuación, a veces hay que rendirse ante la evidencia y reconocer que lo más sencillo suele ser lo más eficaz. Enfundándose en un custom made de Atelier Versace, la actriz resplandecía sobre la alfombra azul con esa elegancia innata que la caracteriza, sin necesidad de poses o golpes de efecto gratuitos. Poco hay que comentar ante este diseño en blanco nuclear con regio escote caído que se ajusta a su cuerpo como un guante. Del mismo modo, el maquillaje en tonos rosados y la sencilla coleta son simplemente impecables.
Completan nuestro top 3 (totalmente personal, como digo siempre) dos estilismos algo más controvertidos. No es la primera vez que vemos pantalones sobre la alfombra roja, pero hay que reconocer que Evan Rachel Wood está guapísima con este traje de dos piezas firmado por Altuzarra, sofisticado a más no poder. Mucho más complicada es la apuesta de Michelle Monaghan, quien lució una propuesta de la diseñadora filipina Monique Lhuillier que combina tendencias como la falda transparente, el culotte o la chaqueta con encaje y lazada. Podría caer en el ridículo con suma facilidad, pero yo creo que funciona de maravilla. ¿Os convencen?
Tal y como os comentaba, el negro ha sido el color dominante en esta entrega de premios. Emma Stone estaba guapísima con un diseño a medida de Roland Mouret que presenta los característicos efectos cut out y volúmenes tipo origami de la firma, aunque he de confesar que esperaba algo más por su parte. La británica Kate Beckinsale se decantaba por algo más espectacular de la mano de un ball gown de Reem Acra con transparencias, aplicaciones y mangas abullonadas... que nos parece demasiado. Preferimos con mucho la sobriedad de Constance Zimmer y su John Paul Ataker, pues la actriz estaba radiante.
También Emmy Rossum apostó por el clasicismo, escogiendo para la ocasión una propuesta de Giorgio Armani que sorprende por su juego de proporciones entre la parte superior abierta con veladura y la falda en terciopelo en largo por encima del tobillo. El mismo largo fue el escogido por Michelle Williams en su custom made de Louis Vuitton, un diseño que ella supo lucir pero que no aporta nada. Por su parte, Naomie Harris prefirió un vestido de Stella McCartney en doble largo con arriesgada transparencia, lejos de la dulzura a la que nos tiene acostumbrados.
Entre tanto diseño en negro, el color supo hacerse espacio. Destacamos aquí tres propuestas diferentes, empezando por Allison Williams y un diseño de Balmain en tonos azules y con motivos de inspiración geométrica que la aleja enormemente de su habitual estética principesca. También nos fascina el color entre verdoso y amostazado que tiñe el vestido de Topshop que lució la actriz Bryce Dallas Howard. No podía faltar tampoco una de las mayores defensoras del color, la actriz Leslie Mann, quien escogió anoche una propuesta de Greta Constantine en color salmón.
Cerramos nuestro repaso con las peor vestidas de la velada... con algunos looks de juzgado de guardia. La unión entre Lily Collins y Elie Saab nos suele proporcionar momentos memorables, pero todo el mundo puede tener un mal día y esta imagen entre vampírica y fantasmal lo confirma. Nicole Kidman (y su delgadez extrema) se enfundaron en una propuesta de Brandon Maxwell que dice más por lo que enseña que por lo que tapa. Eso sí, fueron Bella Thorne y su despropósito vestido de Steven Khalil los que nos dejaron con la boca abierta... En el mal sentido, obviamente.
¿Qué os parece esta alfombra roja para ir abriendo boca? ¿Creéis (como yo) que Amy Adams se alza como la ganadora de este primer asalto? Espero vuestra opinión,
O.
¿Qué os parece esta alfombra roja para ir abriendo boca? ¿Creéis (como yo) que Amy Adams se alza como la ganadora de este primer asalto? Espero vuestra opinión,
O.























