¡Buenos días! En primer lugar, me gustaría disculparme por mi ausencia, pero ya se sabe que las obligaciones son lo primero... Por otra parte, los estilismos de alfombra roja destacan por su ausencia en estos días, así que hoy me dedico a recomendaros una espléndida miniserie de 7 capítulos cuyo desenlace se emitirá esta misma noche:
Big Little Lies (HBO) es la adaptación en 7 episodios de la novela homónima de Liane Moriarty, una obra literaria de suspense con tintes de comedia negra que recoge la (aparentemente) perfecta vida de 3 madres de perfiles muy diferentes en la elitista ciudad de Monterey (California). Tocando temas como la violencia de género, la infidelidad, el acoso escolar o las luchas de poder entre las madres de un mismo colegio, este producto audiovisual está dirigido por el cineasta Jean-Marc Vallée, contando además con un espléndido reparto actoral que nada tiene que envidiar a los mejores elencos que hayamos podido ver estos últimos meses en la gran pantalla.

Reese Witherspoon encabeza este elenco de escaparate en el papel de Madeline Martha Mackenzie, ama de casa con un empleo a tiempo parcial en el teatro local y metomentodo profesional. El departamento de vestuario (dirigido por Alix Friedberg) escogió para ella un armario rico en prendas con estampados florales, destacando los vestidos con sendas chaquetas a juego. No faltan tampoco los blazers, los jeans o las botas altas en sus estilismos más profesionales. Sin duda, Madeline aporta algunos de los momentos más divertidos de la miniserie, aunque su terquedad y su compromiso con las causas perdidas la situarán constantemente en el campo de batalla...

Pero, sin duda, el mayor regalo viene de la mano de Nicole Kidman, impagable en su interpretación de Celeste Wright. El papel que supone mi reconciliación con la actriz australiana es el de una mujer de vida supuestamente perfecta: Celeste es una exitosa abogada que dejó de ejercer al casarse con un hombre más joven, madre de dos gemelos rubios a más no poder, con una familia y una casa dignas de revista de decoración. Pero tras esa mujer enfundada en elegantes vestidos en tonos neutros y cómodas a la par que sencillas prendas de diario se esconde una persona insegura que sufre a causa de un marido posesivo y agresivo que no es tan perfecto como parece.

Completa el trío de protagonistas Shailene Woodley en el papel de una humilde madre soltera cuyo hijo fue fruto de una violación, dispuesta a enfrentarse a los fantasmas del pasado. No obstante, hay varios papeles secundarios femeninos mucho más interesantes, como el de la exitosa ejecutiva a la par que sobreprotectora madre Renata Klein (Laura Dern), el de la terapeuta que intentará ayudar a Celeste a solucionar sus problemas de pareja (Robin Weigert) o el de la bohemia Bonnie (Zoe Kravitz), esposa del exmarido de Madeline que tendrá que vérselas con ella en más de una ocasión.

Como ya se ha visto, esta miniserie cuenta con un claro predominio de los personajes femeninos, en relación directa con el tipo de problemáticas que trata (aunque es muy recomendable para cualquier tipo de público), por lo que no destacan demasiado los personajes masculinos. Sin duda el más denso e interesante es el de Alexander Skarsgard, pues el actor natural de Suecia da vida al volátil marido de Celeste. También resultan relevantes Ed (Adam Scott), el actual marido de Madeline, y Nathan (James Tupper), exmarido de Madeline casado ahora con Bonnie, quienes no gozan precisamente de una buena relación entre ellos...
Y ahora es cuando os suelto la bomba: la miniserie comienza con un asesinato perpetrado en una fiesta de los padres de la escuela, pero no sabremos quién ha muerto ni quién es su verdugo hasta el último episodio... ¿Os animáis a dedicarle un ratito a esta historia? ¿Qué os ha parecido el post? Un saludo,
O.